Yamileth Rodríguez
"Llegué a El Rey Jesús con el corazón roto, con un diagnóstico médico que decía que el autismo de mi hija limitaría gravemente su capacidad de funcionar en la vida diaria. Pero cuando me conecté al ministerio y comencé a servir como líder de Casa de Paz, Dios rompió ese pronóstico por completo y transformó su vida. Hoy estoy celebrando su graduación universitaria, una restauración completa que solo Dios pudo hacer."